José Antonio Ramos Sucre murió el 13 de junio de 1930. La acción suicida, sin embargo, la ejecutó quizá la madrugada del 9, día de su cumpleaños. (Ese día llegó un telegrama a la Cancillería: “Nueva tentativa suicida de Ramos Sucre. Éste requiere tratamiento especial.”)
La intención simbólica de ese acto fue para él evidente, aunque no lo fueron necesariamente su significación o motivos. Por ejemplo: Debía ser obvio para él, admirador de héroes y celoso guardián de la genealogía familiar, que su nombre era la inversión del de su célebre antepasado Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho. ¿Pero hasta qué punto fue consciente de que intentar morir el 9 de junio de 1930 remitía no sólo a su fecha de nacimiento, sino también de manera imperfecta al 4 de junio de 1830, día en que el Mariscal murió asesinado en una oscura montaña colombiana? (En esa correspondencia quizá interviene lo simbólico de una manera literal: la posible confusión entre el 4 y el 9.)
¿Cuál nacimiento o muerte repetía o recobraba Ramos Sucre, acaso sin saberlo, ese día de junio de 1930?

La muerte de Sucre en Berruecos – (1895) Arturo Michelena
* Notas relacionadas: Una versión familiar de la muerte de José Antonio Ramos Sucre.
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