El prólogo en latín de Chauverton y la traducción de Ramos Sucre

El prefacio latino de Urbain Chauverton a La Historia del Mondo Nuovo de Jerónimo Benzoni fue traducido por Ramos Sucre y publicado en la famosa revista El Cojo Ilustrado en agosto de 1911. El sabio Lisandro Alvarado escribió la introducción.

He compilado en un archivo pdf el texto latino completo del prefacio junto con la traducción de Ramos Sucre. Quizá esto le sirva a algún otro lector que se decida a justificar las decisiones del traductor. Haga click aquí para descargar el archivo.

Guillermo Parra leerá sus traducciones de Ramos Sucre en MSMC

Guillermo Parra leerá sus traducciones de la obra de José Antonio Ramos Sucre en el Mount Saint Mary College el próximo 11 de abril a las 4pm.

Parra-Sucre-Poster

Ramos Sucre ahora en inglés

Guillermo Parra ha publicado el libro José Antonio Ramos Sucre: Selected Works con la University of New Orleans Press. La selección de poemas de Ramos Sucre traducidos al inglés fue reseñada en “El Nacional” de Venezuela por Michelle Rodríguez el martes 17 de julio de 2012. Si desea leer otras traducciones de Guillermo Parra al inglés, visite su página Venepoetics. También puede seguirlo en Twitter con @venepoetics.

Nueva edición en España de la poesía de Ramos Sucre

La Biblioteca Sibila puso la poesía del cumanés insomne a disposición de las nuevas generaciones de europeos. La poesía completa de José Antonio Ramos Sucre llegó a España de la mano de un catalán que tiene un cariño especial por Venezuela, una relación literaria que puede ser calificada de extraña porque el país sólo ha tenido la suerte en contadas ocasiones de darse a conocer por sus letras. Se trata de Toni Montesinos, un poeta cuyo primer libro lo publicó la editorial Eclepsidra en Caracas, en 1998.

José Balza, prologuista de En alas de la poesía, le obsequió el libro sobre Ramos Sucre de la Biblioteca Ayacucho y el poeta catalán comenzó a acariciar la idea de editar en España las obras completas del cumanés insomne.

“Me quedé atónito. Y luego me sorprendió aún más su vida. Casualmente me he especializado en la relación entre el suicidio y la literatura y el caso de Ramos Sucre me cautivó”, dice.

La oportunidad de llevar a término el proyecto de 428 páginas le llegó a través de la Biblioteca Sibila, espacio editorial de la Fundación BBVA/España cuya especialidad son los clásicos hispanoamericanos. En el tomo Montesinos firma también el prólogo, titulado “El hechizo del insomne”. El texto que aparece en la contraportada del libro es bastante explicativo de la intención de la publicación: “La poesía del venezolano José Antonio Ramos Sucre, considerado uno de los fundadores del poema en prosa en español, es una asombrosa demostración de la manera en que un artista puede abordar un género literario y transformarlo en una estética incomparable, como atestiguan sus tres libros, en los que lo poético se funde con lo narrativo e incluso lo ensayístico: La torre de Timón (1925), El cielo de esmalte (1929) y Las formas del fuego (1929)”.

Obra atípica y excepcional
La edición más reciente en España de poemas del autor que se quitó la vida en Ginebra data de 2008, cuando el sello Galaxia Gutenberg reunió en un libro a seis poetas venezolanos. Junto con Vicente Gerbasi, Juan Sánchez Peláez, Rafael Cadenas, Guillermo Sucre y Eugenio Montejo incluyó al autor nacido en Cumaná en 1890, como fundador de la poesía moderna en el país. Años antes, en la década de los ochenta, la editorial Siruela publicó Las formas del fuego, que pasó desapercibido.

“El editor de Ramos Sucre siempre está conociendo su obra y no está en capacidad de explicarla. Yo, por ejemplo, sólo puedo deslumbrarme ante ella. Por eso me parece tan complejo como atrayente. Autores como él, muchas veces, se quedan en el purgatorio del olvido y la incomprensión.

Quizá este escritor no va a tener influencia en España porque es como Borges: imposible de imitar”, expresa Montesinos, para quien la influencia de su obra es imprevisible, por ser excepcional y atípica. “No es un autor que vaya a moldear tendencias, pero impactará a unas pocas individualidades que quedarán atrapadas por ese magnetismo”, concluye.

Como una isla que en lugar de agua está rodeada de libros describe el editor la personalidad intelectual del poeta: “Es una excepcionalidad dentro de la literatura: no es modernista ni surrealista, ni clásico ni vanguardista. Y lo es a la vez todo. Es un poeta en prosa y no parece vivir la vida que le tocó vivir. Es uno de esos autores insólitos que no tienen maestros ni discípulos”.

Antes de que finalice el año, el poeta catalán espera presentar un libro de aforismos y una colección de cuentos de Balza ­más bien de “ejercicios literarios”, como el autor de Percusión prefiere llamarlos­ con prólogo del poeta y narrador andaluz Ernesto Pérez Zúñiga.

Fuente: Diario “El Nacional”, Venezuela. 18-04-2012. Por Michelle Roche Rodríguez. Gracias a Carlos Ancheta por la notificación.

Un comentario de Heidegger a una línea de Ramos Sucre

Ramos Sucre habla de “las verdades de ardua metafísica que gobiernan la ciencia del lenguaje”. Para que se entienda ese juicio, leamos estas líneas de Heidegger en “El origen de la obra de arte”:

La oración simple se compone del sujeto, que es la traducción latina —y esto quiere decir interpretación— del ὑποκείμενον y del predicado con el que se enuncian las características de la cosa. ¿Quién se atrevería a poner en tela de juicio estas sencillas relaciones fundamentales entre la cosa y la oración, entre la estructura de la oración y la estructura de la cosa? Y con todo, no nos queda más que preguntar si la estructura de la oración simple (la cópula del sujeto y predicado) es el reflejo de la estructura de la cosa (de la reunión de la sustancia con los accidentes). ¿O es que esa representación de la estructura de la cosa se ha diseñado según la estructura de la oración?

Ramos Sucre y el mal: una ronda por las teodiceas

Se cumple mañana otro año más del nacimiento de Ramos Sucre. Recordaré esa fecha con un breve recorrido de lo que las teodiceas pueden decirnos sobre el problema del mal en “La vida del maldito”. El texto completo ya fue publicado en la revista “Las Malas Juntas”, de manera que si quiere continuar leyendo un enlace lo llevará a esa página.

Reflexionar sobre el problema del mal en la obra de José Antonio Ramos Sucre es arriesgarse a concluir borroneando por enésima vez una dosificada teodicea. Esa tarea ha consistido casi siempre en organizar una articulación del bien y el mal —aceptemos provisoriamente el singular para esos términos— que justifique, con mayor o menor disimulo, las célebres líneas de “La vida del maldito”: “Yo adolezco de una degeneración ilustre; amo el dolor, la belleza y la crueldad, sobre todo esta última, que sirve para destruir un mundo abandonado al mal”. Restringido a esa labor, el examen de la exploración del mal en Ramos Sucre está sujeto menos a un proceso de rastreo y descubrimiento y más a las retóricas de la redundancia metafísica o del contraste decadente. Las dos últimas estrategias, a pesar de su diferencias de enfoque, parten de un malentendido: asumen la obra de Ramos Sucre como una reelaboración y reexposición a veces indiferente, a veces irresponsable o provocadora, pero casi nunca crítica, de un material histórico, religioso, mítico, artístico o filosófico. Ambas, previsiblemente, terminan unificando desastres y aberraciones con tranquilizadoras categorías religiosas o éticas. Se obvia así que el poeta quizá sólo intenta indagar un conjunto de problemas, no resolverlos.

Para continuar leyendo…
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.