Ifigenia y Agamenón

Las alusiones sacrificiales en Del ciclo troyano son dos. Ifigenia es la primera y evidente, sobre todo la Ifigenia en Táuride (también conocida como Ifigenia entre los tauros) de Eurípides: llevada con el pretexto de su matrimonio con Aquiles, tarde se le revela su verdadero destino, pero en el momento del sacrificio una cierva la sustituye como víctima. Eurípides atribuye el prodigio a Artemisa: “me pusieron sobre una pira y me iban a matar a espada. Pero Artemis me arrebató, y entregó a los aqueos una cierva en mi lugar”, dice Ifigenia; Ramos Sucre lo atribuye a un ardid de la madre: “Clitemnestra salva a su hija con valiente superchería, y medita años continuos el desquite”. Esta versión, conviene tenerlo presente, socava el motivo que Clitemnestra, en el Agamenón de Esquilo, invoca para justificar su venganza.

La otra alusión es sutil o casi secreta: la muerte de Agamenón. Su carácter sacrificial, en la mencionada obra de Esquilo, ha sido señalado abundantemente por la crítica.

Al respecto, el mejor trabajo sigue siendo el de Froma Zeitlin. Ella destaca, entre otros detalles, que la matanza realizada por el cachorro de león es vista como proteleia, palabra que designa “sacrificios preliminares, pero especialmente los ejecutados antes de una ceremonia matrimonial”. Proteleia es también el término con que Agamenón se refiere a Ifigenia, quien en lugar de ofrecer proteleia pasa a ser sacrificio preliminar de los aqueos.

Al cachorro se le nombra hiereus, el sacerdote que preside el sacrificio del sphageus. Vale recordar que Casandra se refiere a Clitemnestra como la “leona de dos pies”, enlazándola con la parábola del cachorro, y que Ramos Sucre, conocedor del griego, escribe que “Clitemnestra espera en su cubil de leona”. Por último, la reina describe el asesinato con términos rituales: la sangre de Agamenón es una libación, y la tres puñaladas aluden a las tres libaciones que se ofrecían en los banquetes.

Zeitlin examina otras escenas y términos que confirman la visión sacrificial que Esquilo tiene de la muerte de Agamenón. Ellas justifican su hipótesis sobre el motivo de lo que llama sacrificio corrompido: “los hechos violentos de derramamiento de sangre son presentados no como asesinatos, sino como asesinatos con ropajes sacramentales, es decir, como matanzas rituales”.

Cualquier lectura de Del ciclo troyano debe tomar en cuenta estas secreta alusiones. Ellas brindan, por ejemplo, una visión distinta de la conexión que establece Ramos Sucre entre Ifigenia y Polidoro.

* Notas relacionadas: Esquilo y Eurípides en Ramos Sucre | Un remake de Ramos Sucre.

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